Macarrones cremosos con salami y guindillas

Estos macarrones cremosos con salami y guindillas es una opción perfecta para una comilona de invierno, cuando nuestro cuerpo nos pide platos calientes y suculentos. No escatiméis a la hora de echarle el queso rallado antes de hornear, ¡tendréis una capa tostada extra crujiente por la que se pelearán vuestros comensales!

Ingredientes

  • 250 g de tomates cherry cortados por la mitad
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina y pimienta negra recién molida
  • 500 g de macarrones
  • 250 g de salami cortado en trocitos pequeños (unos 3 cm)
  • 60 g de mantequilla
  • 50 harina normal
  • 1 litro de leche entera
  • 50 g de queso parmesano en polvo (+ un poquito más para espolvorear al final)
  • 50 g de queso pecorino en polvo (+ un poquito más para espolvorear al final)
  • Pizca de nuez moscada
  • 1/2 ó 1 cucharaditas de guindillas secas (según vuestro gusto picante)
  • 3 cucharadas de nata líquida
  • 1 cucharada de aceite de trufa blanca (opcional)
  • 80 ml de vino blanco
  • 1 puñado de hojas de albahaca



Preparación

  1. Precalentamos el horno a 180ºC (sin aire, si fuera con aire a 160ºC).
  2. Ponemos los tomates cherry en la bandeja de hornear Efficient de BRA. Regamos con un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con sal y pimienta. Los ponemos en el horno unos 30-40 minutos hasta que estén dorados. Reservamos.
  3. Subimos la temperatura del horno a 200ºC (180ºC si es con aire).
  4. Ponemos los macarrones a hervir (según indicaciones de la marca), os recomendamos hacerlos un minuto menos de lo que indica, pensad que luego irán al horno y se terminarán de cocer.
  5. Cuando estén listos, los colamos y pasamos por agua helada para frenar la cocción.
  6. Los pasamos a la misma bandeja del horno donde hemos tostado los tomates cherry y los mezclamos con los tomates y el salami. Añadimos un poquito más de sal y pimienta y reservamos.
  7. Fundimos la mantequilla en un cazo pequeño a fuego medio. Añadimo la harina y removemos hasta que quede suave, unos dos minutos sin dejar de remover con una varilla o una cuchara de madera.
  8. Reducimos el fuego (fuego bajo) y añadimos la leche poco a poco removiendo constantemente hasta que la salsa haya espesado y sea cremosa (acabamos de hacer una bechamel). Sacamos del fuego y añadimos el Parmesano, pecorino, nuez moscada, guindilla, nata y el aceite de trufa. Mezclamos bien y volcamos sobre los macarrones en la bandeja del horno. Añadimos el vino blanco y removemos bien. Agregamos las hojas de albahaca y espolvoreamos más queso rallado por encima.
  9. Horneamos durante unos 30-40 minutos hasta que el queso haga burbujas o esté dorado y crujiente, podéis poner la bandeja bajo el grill del horno durante un minuto para que todavía quede más crujiente.
  10. Servir con más queso Parmesano rallado junto una ensalada verde al lado. 







Receta del libro “What Katie Ate”