Mini galletas de corazón para decorar cupcakes

 

Para este San Valentín os hemos preparado una receta de lo más dulce, con la típica receta de galletas de mantequilla hemos hecho unas galletas con forma de corazón de color rojo.

 
Si os fijáis en la imagen, las galletas son perfectamente planas, para conseguir que salgan así necesitamos una buena base antiadherente para hornearlas y algún truquito más que os explicamos más abajo.
 
Si queréis recetas de cupcakes podéis consultar estas de aquí: receta de cupcakes de vainilla, receta de cupcakes de chocolate o para esta ocasión, qué mejor que unos cupcakes red velvet.


 
Ingredientes (de aquí podéis hacer unas cuantas galletas pequeñas y os sobra masa para hacer galletas grandes)
  • 225 g de mantequilla a temperatura ambiente (os aconsejo marca blanca, son más suaves)
  • 150 g de azúcar glas (icing sugar)
  • 1 huevo medida M (o menor)
  • 1 ó 2 cucharaditas de aroma, extracto o esencia (vainilla o almandra), yo uso extracto de vainilla de Madagascar.
  • 1⁄2 cucharadita de sal
  • 400-420 gr de harina (sobre todo que no sea de fuerza, os tenéis que fijar en la etiqueta, en ingredientes debe indicar que las proteínas son inferiores a 10 g)
  • Colorante rojo (os recomendamos el Extra Red de Sugarflair, lo encontraréis en tiendas de repostería).
Material necesario
  • Batidora de varillas / amasadora / thermomix o cualquier robot de cocina
  • Horno
  • Bandeja de horno antiadherente (Efficient de BRA) (si vuestra bandeja no es antiadherente debéis poner papel de hornear)
  • Cortadores de galletas de corazones tamaño mini (hemos utilizado unos de 1 cm)
  • Rodillo
  • Listones de madera para nivelar la masa (entre 5-6 mm)
 
Siguiendo las imágenes de la foto de arriba, en orden de izquierda a derecha y de arriba a abajo:
 
1. Ponemos la mantequilla en nuestro robot de cocina y batimos durante unos segundos a velocidad media-baja (velocidad 3 en una escala del 0 al 19) hasta que se forme una pasta, unos 5-7 segundos. Ojo, no debemos pasarnos pues sino la mantequilla se deshará, sólo para que se forme una pasta.
 
2. Añadimos el azúcar glas y volvemos a batir a la misma velocidad, sólo para que se mezcle, unos segundos (3 ó 4 segundos).
 
3. Rompemos el huevo en un bol (no queremos restos de cáscara en nuestra masa) y lo añadimos a la mezcla de la mantequilla junto con el extracto de vainilla y la sal. Volvemos a batir a velocidad media baja unos segundos (parecerá que tengamos una especie de pasta cortada, no os preocupéis, es normal).
 
4. Añadimos la mitad de la harina y volvemos a mezclar unos segundos a velocidad 3.
 
5. Añadimos el resto de la harina y volvemos a batir hasta que tengamos todo mezclado (no hace falta que esté demasiado mezclado, ya lo acabaremos con las manos).
 
6. Espolvoreamos con harina nuestro tapete de silicona (si no tenemos utilizamos papel de hornear) y ponemos sobre él la masa (veréis que son unos pegotes).
 
7. Amasado: La amasáis con cuidado, si veis que se os queda pegada al tapete o a las manos, podéis meter la masa en la nevera durante media hora pero intentad amasarla con las manos lo máximo posible. Si queremos darle color a nuestra masa ahora es el momento de ir poniendo poco a poco el colorante, sin pasarse. Os recomiendo que lo hagáis para una pequeña cantidad de masa y reservéis el resto para hacer galletas sin color.
 
8. Seguimos amasando y acabamos formando una bola con nuestra masa.
 
9. Colocamos nuestros listones de madera (o cualquier tope que tenga 5 ó 6 mm) al lado de la masa y empezamos a estirar con un rodillo. No olvidéis de espolvorear con un poco de harina para que no se os pegue el rodillo. Si veis que se os empieza a pegar el rodillo a la masa, podéis poner un papel de horno sobre ella y estirar de nuevo, os quedará perfectamente lisa.
 
Ponemos las galletas en una bandeja en la nevera y dejamos enfriar durante 2 horas como mínimo.
 
10. Precalentamos el horno a 180ºC (sin aire y con calor arriba y abajo) una vez haya la masa estirada se ha enfriado (es muy importante que esté muy fría), podemos empezar a cortar con nuestros cortadores. Al estar muy fría la masa, saldrá fácilmente de los cortadores.
 
11. Las ponemos en la bandeja de hornear (recordad que si vuestra bandeja no es antiadherente como la que tenemos en BRA, deberéis poner papel de hornear) y las metemos en la parte superior del horno  durante unos 8 minutos o hasta que los bordes empiecen a tomar color (no deben tostarse), esta receta es para tener galletas blanquitas, si os gustan más crujientes, podéis dejarlas un minuto más. Tened en cuenta que el tiempo de cocción varía también según el tamaño de la galleta, estas pequeñitas en 4 minutos estarán listas, las normales necesitan entre 8 y 10 minutos, no debéis dejar que se tuesten demasiado, cuando veáis que los bordes han empezado a tomar color, debéis sacarlas del horno.
 
12. Una vez estén listas, las sacamos del horno y dejamos enfriar 3 minutos sobre la bandeja y las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.