Huevos rotos con gambas al ajillo y aceite de cebollino

Cualquier plato que lleve huevos y patatas fritas ya es un éxito garantizado, pero si encima le ponemos unas gambas al ajillo nos coronamos por todo lo alto. Un auténtico manjar de dioses.
Ingredientes (para 2 personas):
- 4 patatas variedad “agria”
- 4 huevos ecológicos
- 350 g gambas rojas
- 2 ajos
- 1 cucharadita de pimentón picante
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Para el aceite de cebollino:
- Para el aceite de cebollino:
- Un puñado de cebollino
- 75 g de aceite de oliva virgen extra
Preparación:
- Comenzamos friendo las patatas, para freír más cantidad y con menos aceite utilizamos nuestra cacerola alta Efficient PRO.
- Cortamos en bastones más o menos regulares las patatas y las dejamos 15 minutos en agua fría para que pierdan parte de su almidón.
- Con estas cantidades y teniendo en cuenta lo rico que está el plato tendremos para dos personas, mientras se fríen las patatas preparamos un aceite de cebollino. Cortamos un puñado de cebollino fresco y lo escaldamos en agua hirviendo 10 segundos, rápidamente lo retiramos sobre papel de cocina y lo escurrimos lo más posible. Trituramos junto a 75 g de aceite de oliva virgen extra. Lo pasamos por un colador fino y lo echamos en un biberón de cocina o en un tarro.
- Una vez tiernas las patatas, subimos el fuego para que se doren a nuestro gusto, las sacamos sobre papel de cocina para que suelten el exceso de aceite y salamos al gusto.
- Pasamos al plato de presentación, colamos el aceite de las patatas y en una sartén 22 cm Efficient PRO echamos abundante aceite (el mismo de freír las patatas) para freír los huevos.
- Echamos los huevos a la sartén de uno en uno y los freímos, los vamos colocando sobre las patatas. Salamos al gusto y ya solo nos quedan las gambas que hemos pelado y quitado la tripa.
- Retiramos casi todo el aceite de la sartén, doramos ligeramente los ajos laminados, a continuación echamos el pimentón removemos unos segundos e incorporamos las gambas previamente saladas, apagamos el fuego y dejamos que se cocinen con el calor residual. Echamos las gambas sobre los huevos, un chorrito de aceite de cebollino y servimos tal cual y, justo antes de hincarle el diente, rompemos los huevos, para que la yema impregne bien las patatas.
- Solo nos falta acompañar este platazo con un buen pan.